ALTERNATIVAS
Estas alternativas son dos: la Interrupción Voluntaria del Embarazo (I.V.E.) o bien continuar con el mismo, pero, en el caso de adolescentes, adquieren una dimensión especial.
El 20% de las IVEs se producen en menores de 20 años. A nivel físico y psíquico producen trastornos en los adolescentes (también en la continuación del embarazo y en la adopción). Es la más compleja de todas las opciones. En un gran número de casos, por miedo, las jóvenes comunican tardíamente su estado a sus padres, pasando el tiempo del límite legal permitido para el IVE (20 semanas).
En la continuación con el embarazo existen tres alternativas:
1. Ser madre soltera. A las condiciones económicas de los jóvenes que no están integrados en el mundo laboral, se suma el hecho de no tener casa propia y tener que convivir con sus padres. El abandono del hogar provoca en los adolescentes graves complicaciones ya que, por su inmadurez psicológica, no están preparados. Aunque cada día está más aceptado socialmente, todavía existen actitudes discriminatorias hacia las madres solteras.
2. Matrimonio. La joven adolescente que no está preparada para ser madre, tampoco lo está para ser esposa de otro adolescente que, a su vez, tampoco está preparado para ser padre. La mayoría de las veces estos matrimonios son impuestos por los padres que solucionan el problema de esta manera, dándole legitimidad social. En muchos casos cuando se casan abandonan sus estudios para integrarse al núcleo familiar, con las consecuencias negativas que esto tiene para su formación.
3. Adopción. Es tal vez la alternativa más compleja ya que puede originar angustia y culpabilidad en la joven, que habitualmente toma esta decisión motivada por sus padres o novio. En un porcentaje significativo se produce un arrepentimiento posterior que da lugar a secuelas psicológicas.
